Membrana
Centro Niemeyer. Avilés.
Producida para la exposición "Intervención" de Ramón Isidoro.
Membrana propone una forma distinta de aproximarse a la Cúpula del Centro Niemeyer de Avilés. En lugar de centrarse en su imagen o en sus usos, la atención se dirige hacia los materiales que la conforman —hormigón, acero y vidrio— y hacia las vibraciones y resonancias que se generan en ellos. De este modo, la arquitectura se manifiesta como un cuerpo vivo, capaz de responder a su entorno.
La pieza sonora se construye a partir de grabaciones realizadas con sensores de vibración colocados directamente sobre los materiales del edificio. Estos dispositivos permiten registrar las vibraciones internas de la materia, producidas por la actividad humana, las condiciones ambientales o las tensiones estructurales, y convertirlas en sonido. No se trata de captar el sonido ambiente, sino de escuchar cómo la arquitectura responde físicamente a lo que le rodea.
Así, la Cúpula funciona como una membrana que vibra y genera sonido. Fricciones, impulsos mecánicos y resonancias estructurales constituyen un paisaje sonoro que surge de la propia materialidad del edificio. La escucha se convierte, de este modo, en una forma de habitar la arquitectura desde su interior, atendiendo más a su comportamiento que a su forma.
Membrana establece una relación directa con la obra de Ramón Isidoro desde una sensibilidad común hacia la materia y las dinámicas que la atraviesan. Las obras de Isidoro, concebidas específicamente para la Cúpula, activan el espacio arquitectónico mediante tensiones, equilibrios y relaciones físicas, mientras que la propuesta sonora hace audibles las vibraciones y resonancias del propio edificio.
En este diálogo, sonido y obra plástica se complementan y activan el espacio de manera conjunta. La escucha introduce una nueva capa de percepción que refuerza la presencia de las obras y conecta materia, sonido y arquitectura, creando un ámbito común en el que el trabajo de Ramón Isidoro y la dimensión sonora se influyen mutuamente e invitan a una experiencia más atenta, sensible y corporal del espacio intervenido.